viernes, 14 de febrero de 2014

Enero 2014

Para acompañar el mes del retorno a Sydney y contar las novedades surgidas he elegido la popular canción “Vivir mi vida” de Marc Anthony.



Antes de empezar la crónica me gustaría pedir disculpas por el retraso de la publicación pero esto ha sido por algunos problemillas técnicos que hemos tenido con el internet. Como ya conté en la crónica anterior, a principios de Enero aterrizábamos nuevamente en Sydney para continuar con la segunda etapa de esta aventura. Esta etapa ha comenzado a un ritmo vertiginoso y con muchísimos cambios. De hecho, les anticipo desde ya que lo jugoso de esta crónica no está en las fotos, pues prácticamente no hemos tenido tiempo para hacer actividades de ocio.

El viernes 10 de enero poníamos pie en la que había sido nuestra casa hasta este mes, ya que nada más llegar a casa, Scott (mi compañero de piso) nos confirmaba que teníamos que dejar el piso antes del 8 de febrero porque tenía una persona que estaba interesada en alquilarle el piso entero, y yo no podía hacer frente a las cifras que él me pedía para quedarme con el piso.

Así que sin perder mucho tiempo (a la mañana siguiente a las 9:30) y molidos después de tantas horas de viaje nos pusimos manos a la obra para encontrar un nuevo piso. En Australia es común que los sábados por la mañana se hagan inspecciones de todas esas casas que están disponibles para alquilar. En toda la mañana del sábado nos dio tiempo de ver unas 5 casas de todos los colores (amuebladas, sin amueblar, pisos, terreras). Tras valorar el precio de las rentas, comodidades que nos ofrecían las distintas propiedades y pensarlo mucho, decidimos presentar la solicitud formalmente por 2 casas y mandar emails con contraofertas por otras dos. Finalmente, nos contactó la agencia de la primera casa que vimos diciéndonos que nuestra solicitud había sido aceptada, así que como estábamos con mucha prisa, no lo dudamos un segundo y comenzamos a completar todo el papeleo necesario para entrar a vivir en el nuevo piso.

El día 25 de Enero nos mudábamos a nuestra nueva casa. Un piso bastante bien equipado pero que como todo en Australia tenía muchísima mierda que limpiar. Los tres sitios en los que he vivido me han servido para reafirmarme en la idea de que en Australia no se enseña lo que es el verbo limpiar. Las tres veces que he entrado a vivir en un nuevo sitio en Australia he tenido que limpiar bastante, sobre todo en la residencia y en esta nueva casa. Por suerte, el fin de semana que nos mudamos fue el fin de semana que se celebró el Australia Day y tuvimos un día extra para seguir limpiando y colocar la casa a nuestro gusto.

                               


El piso es muy sencillo y con un mobiliario muy básico, está situado a 2 minutos caminando de la estación de tren y por tanto está también al lado de las vías, cosa que a veces es un poco molesto, aunque con el tiempo el ruido ha pasado a ser algo normal y por lo menos tenemos un sitio para ser lo suficientemente felices al tener nuestro espacio sin tener que compartir con nadie ni sentirnos extraños por no ser nuestra casa. La verdad que con Scott siempre me sentí muy cómodo y nunca tuvimos ningún tipo de problemas con él, pero si es verdad que la forma en la que gestionó nuestra salida de su piso en mi opinión no fue la correcta, o no teníamos el mismo punto de vista de las cosas y la relación ha terminado bastante fría. Una pena, ya que yo creía que había algo más de relación que la económica, o así me lo había demostrado hasta ahora, pero según los acontecimientos parece que yo estaba confundido y la relación que teníamos era puramente de negocios.

Volviendo al piso, les dejo por aquí algunas fotos del mismo y también una foto donde se ve la piscina que podemos disfrutar en la zona común y que también alberga un gimnasio algo más pequeño.

                               

                               

                               


Como ya ven esto ha sido un gran cambio en nuestras vidas, pues quien nos iba a decir a Itahisa y a mí hace unos años, que la primera vez que íbamos a vivir totalmente solos iba a ser en Australia. Así que con este piso se abre otra nueva etapa en nuestras vidas y en nuestra historia aquí en Sydney. Por lo pronto tenemos un contrato de 6 meses en este piso, veamos cómo va la historia!


Al igual que el piso, otras cosas han cambiado. Ya cuando estuve por la isla en navidades se lo comenté a los más cercanos, "he venido porque tengo la palabra de mi jefe de que voy a firmar un contrato y me va a dar el famoso y ansiado SPONSOR". Pues así ha sido!! El día 20 de enero, con mi firma, ponía fin a esa búsqueda de una oportunidad y firmaba mi primer contrato profesional, siendo un momento donde muchos sentimientos de soledad y sacrificios se vieron recompensados. Un año y medio después de dejar Gran Canaria, sin hablar inglés y sin haber estado nunca en el extranjero, lo había conseguido! El objetivo por el que vine a Australia lo había alcanzado. Una pena no tener cerca a los que más quiero para abrazarlos y celebrarlo con ellos, pero cámara en mano no dudé en capturar el momento y mandárselo inmediatamente a mis padres primero y amigos después para hacerlos partícipes de este momento.

El contrato firmado me permite trabajar las 20 horas que me autoriza mi visa actual (visa de estudiante) hasta que se apruebe la visa Sponsor, la cual se está procesando. Espero que en la siguiente crónica de febrero o a más tardar en la de marzo ya les pueda comunicar que por fin soy un trabajador full time en Australia y tengo mi SPONSOR VISA aprobada.

De los 6 que estuvimos haciendo las prácticas, 4 fuimos los seleccionados para seguir trabajando en la empresa. Peng, Moien Chuk y yo. Todos tendremos que asumir nuevos roles a parte de los ya específicos por lo que hemos estudiado y seguiremos trabajando en nuevos proyectos mineros de la empresa en otras zonas del desierto. Mi función en principio estará centrada en las infraestructuras de Telecomunicaciones, el suministro de agua, control de presupuesto, control de las propiedades y archivo y gestión de toda la documentación que se genere en torno al actual y futuros proyectos. Nada mejor para celebrar este gran momento con los compañeros que comer juntos unas ambrosías Tirma que les traje desde Gran Canaria.

                               

                               


Por último, nuevos aventureros desde las Canarias han llegado a Sydney. En este caso Aitor e Irene, que se han puesto en contacto conmigo ya que nuestros padres se conocen desde hace años. Con el paso de los días e intercambiando historias veo que Aitor ha sido un fiel seguidor de mi blog y se ha empapado bastante información, aunque también estoy echándoles una mano con todo lo que necesitan y evidentemente puedo ayudarles para que ese proceso de adaptación a una nueva ciudad sea un poquito menos difícil. Esperemos que ellos también cumplan sus objetivos y se queden con un gran recuerdo de Sydney y Australia.

                               


Como ven este mes ha sido un no parar de papeleos, trabajo… Y en poco, desde que todos los permisos estén arreglados, pues ya sólo nos quedará, como dice la canción, VIVIR NUESTRAS VIDAS!!

Hasta la próxima entrada!

Un saludo para tod@s,

Jose

lunes, 13 de enero de 2014

Diciembre 2013

Para acompañar la crónica de este mes vivido lejos de Australia he seleccionado la canción “Satisfy my soul” de Paul Carrack.



Quizás esta crónica sea algo atípica, pues después de mucho tiempo, puede que muchos de los fieles seguidores de mi blog sean los protagonistas que salgan en las fotos y anécdotas.

Como ya publiqué en la crónica de “El regreso”, desde el pasado día 13, Itahisa y yo fuimos a España a pasar las Navidades, y es ahora mientras sobrevuelo alguna parte entre Europa y China cuando encuentro un ratito, gracias a la duración y tranquilidad del vuelo, para escribir unas líneas y contarles lo que dio de sí ese regreso.

Nuestro tiempo en España ha sido un no parar, ya de por sí la Navidad es una festividad de encuentro y de muchos quehaceres, pero si a eso le sumamos estar un año fuera, la cantidad de personas a ver y los compromisos sociales se multiplican por 10. Es por ello que nos gustaría agradecer a todas aquellas personas que compartieron algo de tiempo con nosotros e hicieron lo posible por vernos. También nos gustaría pedir disculpas si se nos quedó alguien pendiente de visitar, pero es que en los poco más de 23 días no hemos tenido tiempo para más.

Volver a Gran Canaria ha sido un subidón moral en todos los aspectos. En lo que a mí respecta y después de tanto tiempo, necesitaba ya volver al sitio donde más cómodo estoy. La isla, Arucas, la gente, mi casa… Todo eso que es normal en la vida de uno, ha sido muy especial para mí durante este tiempo. Se dice que uno quiere lo que no tiene, puede ser que muchos me envidien por todo lo que estoy viviendo en tierras Australianas, pero lo que yo vivo lo vivo para algún día poder volver a donde más quiero, que no es otro sitio que Gran Canaria. Estos días vividos ahí me han demostrado que por mucho mundo que haya fuera (y que todo sea dicho, me encanta ver), mi sitio está en Gran Canaria, y con esa ilusión es con la que emprendo esta nueva etapa en mi aventura. Con la ilusión de hacer un perfil profesional fuerte para poder volver desde que se reúnan las condiciones necesarias.

Por tanto, toca volver a la rutina Australiana y comenzar a cerrar los frentes abiertos que tenemos por aquí, en sucesivas crónicas contaremos las diferentes novedades que vayan aconteciendo, pero está claro que después de recargar las pilas uno vuelve con muchas ganas de hacer las cosas bien.

Como les decía al inicio, muchas han sido las cosas a hacer durante nuestra estancia en Gran Canaria. A parte de volver a casa, no he desaprovechado la ocasión de volver también a mi segunda casa “La Salle”. Con ellos he compartido el reparto de comida de Navidad a las familias que menos recursos tienen en la ciudad de Arucas y también otros dos momentos importantes como la tradicional cena de animadores de Pastoral y la preparación de la misa del gallo. Por aquí les dejo algunas instantáneas de esos momentos.



                               

                               

                               

                               

                               

                               

                               


Por otra parte, a nivel familiar el momento más importante de todos ha sido la celebración de la Nochebuena, donde como todos los años hemos disfrutado de una buena cena en mi casa y donde he aprovechado cada segundo de ese momento después de haber vivido la Nochebuena de 2012 en Sydney con compañeros de la escuela.

                               

                                



Después de la cena familiar, otro momento tradicional y muy especial, pasar un ratito de reencuentro con amigos y viejas caras conocidas en la terraza del 5mentarios. Un momento que me sabe a gloria y que propició el reencuentro con mucha gente de la zona de Arucas y que no veía desde hacía tiempo.

                                


Seguían pasando los días y también aprovechaba para hacer algunos chequeos médicos entre encuentro y encuentro. Como ya puso el Cónsul en uno de sus comentarios, este momento ha servido también para parar en “boxes” y hacerle una revisión sobre todo a la zona de la espalda, donde gracias a Dios no me han encontrado nada grave que me impida seguir con lo que tengo entre manos.

Otro momento especial fue el reencuentro con la gente de la universidad, con los que aproveché para almorzar y ponernos al día. Me alegró mucho ver que la buena gente sigue con proyectos en sus cabezas y que pese a esta maldita crisis que nos está golpeando no se rinden y siguen al igual que yo luchando por un futuro mejor.




Entre los diferentes compromisos y gracias a Nau, Dopi y Javier pudimos organizar algunos partiditos de pádel para quitar el mono de la raqueta y poder jugar a este deporte que tanto echamos de menos los que nos encontramos fuera de España. También con ellos y en sintonía deportiva fui a participar en la carrera solidaria de San Silvestre 2013 celebrada el día de fin de año. La verdad que el ambiente que rodeó este evento fue muy bonito y disfruté mucho del momento.

                                

                                

                                


La noche de fin de año fue una noche tranquila y en familia, para disfrutar de ese momento que tanto extrañé el año anterior. Después de la cena con la familia, un ratito de encuentro con los amigos y a descansar!! Y así poco a poco iban sucediendo los días y cada vez estaba más cerca la nueva partida. Esta vez en otra sintonía y con otra tristeza. La tristeza de dejar a los que más quiero atrás pero con la convicción de que algún día podré volver a estar donde más quiero.


                                    

                                 


El día 8 de enero a eso de las 17:50 de la tarde decíamos hasta pronto a los familiares más cercanos. Otro maratón de aviones nos esperaba, el primero Gran Canaria-Madrid, que viene de serie en eso de ser Canario. La escala en Madrid nos dio la oportunidad de reencontrarnos con mi primo Vicente, al cual agradecemos el traslado del aeropuerto hasta el hotel donde hicimos “noche”, pues solo estuvimos 5 horas.

                                    


A las 5 de la mañana del día 9 pusimos rumbo al aeropuerto para emprender el viaje a Sydney. Por delante teníamos 3 vuelos, Madrid-Paris, Paris-Guangzhou y Guangzhou-Sydney. En esta ocasión volamos en la compañía China Southern Airlines donde todo fue estupendo. Lo único malo fue que todas las facturaciones estaban gestionadas por Air France, ya que están en la misma alianza, y nos hicieron recoger las tarjetas de embarque en cada escala, un proceso absurdo que te llega a poner un poco de los nervios cuando tienes tan poco tiempo entre vuelo y vuelo. Pero gracias a Dios todo fue bien y según lo planeado aterrizamos en Sydney a las 20:35h del viernes hora local. Por aquí dejo algunas fotillas de lo que dio de sí la odisea.


                                

                                

                                

                                


Así transcurrió este mes de Diciembre, inolvidable en mi aventura Australiana gracias al reencuentro con los míos. Ahora toca volver a la rutina Australiana y ver que nos depara esta segunda etapa en Sydney. Las novedades las iremos contando por aquí en los sucesivos meses.

Hasta la próxima entrada!!

Saludos para tod@s!!

Jose